“Citilab hará evidente que los ciudadanos son capaces de generar innovación”

En una antigua fábrica textil rehabilitada nació el pasado 23 de noviembre el Citilab-Cornellá, un proyecto pionero en España que pretende extender la sociedad de la información y el conocimiento a los distintos ámbitos de la sociedad.
ENTREVISTA A VICENÇ BADENES, DIRECTOR DE CITILAB
María Polo / Baquía Magazine / 16 enero 2008
¿Cómo surgió el proyecto?
La sociedad civil siempre se ha mostrado muy activa en Cornellá de Llobregat y en buena parte la creación de Citilab es fruto del activismo digital que ha caracterizado a sus redes ciudadanas. Este movimiento cristalizó en el 97 en el marco de la Iª Jornada de Desarrollo de la Sociedad de la Información y un año más tarde se creó Cornellanet, una red que tenía como objetivo popularizar el acceso a internet. El modelo Citilab se crearía dos años más tarde, momento en que vimos la posibilidad de conectar una sociedad civil muy dinámica con un laboratorio ciudadano digital que potenciara la innovación tecnológica y, a la vez, hiciera divulgación de la Sociedad Digital. Faltaba encontrar un espacio físico adecuado y, en este sentido, la rehabilitación de los más de 4500 metros cuadrados de la antigua fábrica textil de Can Suris, que ha durado cerca de cuatro años, no sólo ha posibilitado la creación de un entorno tecnológico idóneo sino que su arquitectura simboliza claramente el tránsito de la economía industrial del siglo XIX a la economía del conocimiento del siglo XXI. Finalmente, el pasado 23 de noviembre Citilab iniciaba de forma oficial sus actividades.
Después de este tiempo, ¿cuál ha sido la acogida inicial entre la población? ¿Podrías darnos cifras de los socios y los proyectos que están marcha?
Lo cierto es que la respuesta no se ha hecho esperar, en tan solo día y medio de jornada de puertas abiertas, se han registrado cerca de 1.400 solicitudes de inscripción, y hemos recibido a más de 2.000 visitantes. Un dato también muy positivo es que el interés de los citilabers se mantiene en el tiempo: nuestra sala de navegación libre se llena cada tarde con más de cien personas, la mayoría muy jóvenes. En cuanto a proyectos empresariales, la ocupación del espacio de vivero de empresas se encuentra próxima al 60 por ciento, con startups que desarrollan metodología de e-learning, creación de contenidos multimedia, tecnología grid computing o sistemas de información. De seguir a este ritmo, estimamos que el proceso de incorporación de nuevas empresas finalizará en un plazo inferior a tres meses.
Citilab Cornellá está basado en los Livings Labs europeos, ¿qué diferencias
existen con estos proyectos similares, como el de Arabiaranta en Helsinki?
Un Living Lab es un entorno de experimentación que, a diferencia de un laboratorio convencional, opera en un contexto abierto, vivo, en el que los sujetos están inmersos en su entorno cotidiano y, por tanto, proporcionan una información mucho más compleja y rica en matices. Arabianta, en Helsinki, es uno de los más importantes de la Red Europea de Living Lab y su objetivo es crear un espacio de vecindad compuesto por 10.000 residentes capaz de cumplir con sus expectativas en términos de comunicaciones, servicios básicos y desarrollo urbano. Lo que está haciendo Citilab responde a este modelo de experimentación, pero da un paso más allá. Parte de la hipótesis de que los ciudadanos son capaces de generar innovación, siempre que se les proporcione las herramientas y el entorno adecuado. Es la primera vez que en Europa se intenta poner en práctica un modelo de Sociedad del Conocimiento en el que desarrollo económico y cohesión social avanzan juntos y, además, desde la óptica local. Si los resultados confi rman esta teoría, el modelo Citilab podría trasplantarse a otras realidades para producir conocimiento socialmente útil.
¿En qué ámbitos está dividido el Citilab?
La actividad de Citilab se estructura en torno a tres grandes áreas: divulgación y capacitación digital, vivero de empresas e I+D+I focalizado en entornos colaborativos de aprendizaje. En realidad, todo está interconectado formando un ciclo en el que todas las partes aprenden mutuamente unas de otras. Los ciudadanos encuentran aquí un entorno estimulante para desarrollar su “curiosidad tecnológica” e ir incorporando conocimientos y recursos a medida que desarrollan un proyecto personal. También entran en contacto con una comunidad virtual de aprendizaje con la que se les anima a colaborar y que tiene como espacio físico de encuentro el propio Citilab. Las empresas, por su parte, tienen la oportunidad de desarrollar soluciones tecnológicas avanzadas, con impacto social, debido a que pueden interactuar con una amplia comunidad de personas inmersas en su entorno de relación cotidiano. En cuanto al “think tank” dedicado a investigación, cierra el proceso poniendo en práctica innovaciones en el campo de la Sociedad del Conocimiento a la vez que aprende sobre la forma de aprender y de integrar las nuevastecnologías por parte de las personas que acuden diariamente a Citilab.
Es interesante la idea de dar espacios a proyectos que de otro modo no tendrían cabida. ¿Qué tipo de proyectos están poniéndose en marcha?
En primer lugar, a mediados de enero pondremos en marcha una oferta de capacitación tecnológica diseñada para proporcionar un gran nivel de autonomíadigital. También estamos trabajando activamente en proyectos que permitan incorporar innovaciones procedentes de dos colectivos “sin voz ni voto” en los actuales esquemas de mercadotecnia: los más pequeños y las personas mayores de 65 años.
En el marco del iWeekend, salió del Citilab una startup de publicidad en blogs en tal sólo 48 horas. ¿Cómo fue ese proceso? ¿Por qué esa propuesta y no otras?
Fue una experiencia sorprendente, que puso de manifiesto hasta qué punto pueden acelerarse los procesos de innovación cuando talentos altamente motivados comparten conocimiento en entornos de comunicación avanzados. Adlemons, la startup que propone un nuevo modelo de publicidad en blogs basado en marketing viral y permission marketing, fue la propuesta que acabó desarrollándose porque pareció la más prometedora y fue la que logró un mayor consenso. Hay que tener en cuenta que, al empezar, ¡había 45 ideas sobre la mesa!
La segunda planta del edificio se destinará en un futuro a la producción de contenidos multimedia. ¿Qué espera de la televisión por Internet?, ¿Cómo cree que se desarrollará?
Durante el segundo semestre de 2008 tenemos prevista la puesta en marcha de la tercera planta del edifi cio para habilitar espacios de creación audiovisual. El lenguaje propio que está adoptando la Web 2.0 es el audiovisual, un código universal que se consolida día a día. La convergencia digital está reduciendo distancias entre los creadores de contenidos y sus públicos, empieza a hacer posible un intercambio de roles, democratizando el uso de tecnologías que hasta hace poco eran de uso exclusivo por parte de unos pocos grupos mediáticos. La televisión IP comporta, de entrada, una fragmentación múltiple: de las audiencias, de las temáticas, de los hábitos de consumo, incluso de la propia producción, ya que permite la creación colaborativa.
¿Qué puede suceder en el momento en que los propios ciudadanos se pongan una cámara al hombro y dispongan de medios y asesoramiento para poner en marcha una cadena de televisión que hable de lo que realmente les importa, de la forma que les parezca más conveniente?
Esto es precisamente lo que vamos a tratar de averiguar en Citilab, construyendo dos platós de televisión por internet para dar forma a este tipo de proyectos. Existen precedentes muy alentadores en este sentido, como Tele Clip TV, una televisión hecha exclusivamente por niños y para niños.
Dais mucha importancia al aprendizaje de las nuevas tecnologías entre las distintas generaciones. ¿Cómo es este proceso? ¿No se están olvidando un poco las nuevas tecnologías de los más mayores?
La brecha digital es claramente generacional, pero ésta no es una situación que debamos considerar como irreversible. De hecho, las nuevas tecnologías pueden crear puentes de comunicación entre generaciones como en el caso, cada vez más frecuente, de abuelos que pasan muchas horas a la
semana al cuidado de sus nietos. Por otra parte, el público senior se convertirá cada vez más en un objetivo prioritario para los fabricantes de tecnología, no solo en el campo socio-asistencial o de la calidad de vida, sino también del entretenimiento digital. Hasta ahora solo ha habido aproximaciones por parte de la industria, ahora le toca a los mayores hacer oír su voz para que se lancen al mercado productos y servicios que realmente tengan en cuenta sus necesidades y expectativas. Precisamente uno de los proyectos de investigación más emblemáticos del Citilab, ya en marcha, tiene que ver con la incorporación de la tecnología en la vida cotidiana de la gente mayor.


























